El Brooks Trace 4 es la puerta de entrada a la marca. Es el calzado que recomendamos cuando alguien arranca a correr y no quiere invertir de más antes de saber si le va a gustar, pero tampoco quiere un par que le arruine la experiencia.
Bajo el pie lleva DNA LOFT v2, la espuma de amortiguación suave y adaptable de Brooks: reacciona distinto según cómo pisés, sin sentirse ni dura ni esponjosa. Es la misma familia de espuma que usan modelos de más precio.
El Segmented Crash Pad es un talón segmentado que absorbe el impacto por partes en lugar de en bloque. Traducido: el aterrizaje se reparte y la transición al despegue sale más suave, algo clave cuando todavía estás construyendo técnica.
Con una caída de 12 mm, es de los modelos más generosos de talón del catálogo, lo que ayuda a quien todavía carga mucho peso atrás. El upper de malla aireada ventila bien y la suela de goma RoadTack, hecha con sílice reciclada, aguanta el asfalto del día a día.






