El HOKA Skyflow toma la geometría del Skyward X, el modelo insignia de la marca, y la baja a un calzado de entrenamiento diario. La idea es simple: que los kilómetros de todos los días se sientan como los de un par premium.
La entresuela es EVA espumada con fluido supercrítico, que HOKA describe como una pisada mullida y con rebote a la vez. Son 280 g con caída de 5 mm: bastante espuma bajo el pie, pero sin la sensación de hundirse.
El talón trabaja aparte del resto. El Active Foot Frame enfocado en el retropié encierra el talón dentro de la espuma y lo mantiene centrado, mientras el balancín de etapa temprana empuja la zancada hacia adelante desde el primer contacto.
La entresuela es asimétrica, o sea que las paredes laterales no son iguales de un lado y del otro, sino que están talladas según lo que hace cada zona del pie. Abajo, la suela de pods de alta abrasión aguanta el kilometraje semana tras semana.







